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Cazador de Sombras

Nombre clave durante su escritura: Aún no he fracasado

Publicado en el 2010. 
Consta de 250 páginas. Va en su segunda edición.
 
Trata sobre un muchacho que comienza a escuchar voces provenientes de los demás. Esas voces son de los demonios internos de cada persona, y si él puede oírlos, ellos también a él...
 
Géneros: Suspenso, algo de romance y dramático, bordeando el terror.

Contratapa: 

Daniel tiene un don: Puede oír los tormentos de las personas y arrastrarlos a él mismo para aliviarlas. Él y Michelle se especializan en un negocio para buscar el propósito de su don, hasta que aparece un tormento particularmente difícil de controlar. Entonces, se encuentran con Alex, un muchacho que ha huído de su casa y que esconde mucho más de lo que ambos podrían imaginar.
¿Cuál es la causa del don de Daniel? ¿Por qué no logra dominar a ese tormento en su propio ser? ¿Y por qué Alex parece comprenderlo tan bien?
Aventúrate en este mundo y permítele a Daniel revelarte tus más oscuros y tenebrosos tormentos.


Extracto:


Estaba abalanzado sobre el chico insconsciente, sobre la cama, y con las manos alrededor de su garganta. ¿Lo había asfixiado? ¿Respiraba aún el muchacho? Daniel revisó su pulso y su corazón. Aún estaba con vida.
<<¡Ah!!>> La entidad volvió a retrocerse con vehemencia, comenzando a burlarse ante el súbito pánico del que la había atrapado. <<¿No me temes a mí, pero sí a la vida? ¡Patético humano!>>
"¿Qué está pasando?"
<<¿Tienes miedo?>>
"¡Vete adentro!"
Se metió en su auto y sujetó el volante con fuerza.
<<Tienes miedo. Temes morir>> El ente estalló de nuevo en crueles carcajadas. <<Te estás deteriorando. ¡Estás enfermo!>>
"¡Basta!"
<<¡Te vas a morir!>>
Se desvaneció. Daniel penetró en las tinieblas de su corazón.
"Estoy enfermo. Voy a morir".
Se sintió llorar, mas no con lágrimas de verdad. Lloraba por dentro, únicamente con dolor.
- Calma, Daniel. No vas a morir.
¿Cómo? ¿Cómo ella podía saberlo? Ella no conocía su situación, pero aún así sabía las palabras exactas para reconfortarlo. Sintió entonces que podía creerle, que podía confiar y tener la seguridad de que llegado el momento, ella no lo dejaría morir.
Así era Michelle. Así era su segundo amor imposible.

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